Dr. Vañó: «Realizamos diagnósticos más rápidos y precisos gracias a los TAC de nueva generación con IA»

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El Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario de Madrid se ha convertido en el primer centro del mundo en instalar el Verida Spectral CT de Philips, un TAC espectral de última generación con inteligencia artificial integrada. Esta tecnología permite obtener información anatómica y funcional en un solo estudio, de manera automática y sin complicar el flujo de trabajo, mejorando la detección de lesiones, la caracterización tisular y la seguridad del paciente. Además, optimiza la eficiencia operativa al agilizar diagnósticos y reducir la necesidad de estudios adicionales, consolidando al hospital como referente internacional en innovación diagnóstica. Para hablar de ello, OKSALU entrevista al doctor y presidente de la Sociedad Española de Imagen Cardiotóracica SEICAT, Eliseo Vañó.

Es director médico del Servicio de Radiodiagnóstico (TC y RM) del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario, uno de los servicios de radiología más avanzados tecnológicamente en la sanidad privada española. Está especializado en Radiodiagnóstico, con formación en la Universidad Complutense de Madrid y especialización en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Realizó un visiting fellowship en imagen cardiovascular en el Stanford University Hospital (Palo Alto, EEUU).

Sus áreas principales de trabajo e investigación incluyen la imagen cardiovascular avanzada con TAC y RM, la optimización de la dosis de radiación y técnicas innovadoras como el espectral CT y el strain miocárdico. Es presidente de la Sociedad Española de Imagen Cardiotorácica (SEICAT) y ponente habitual en congresos nacionales e internacionales de radiología.

Pregunta.- Dr. Vañó, su hospital se ha convertido en el primer centro del mundo en instalar el Verida Spectral CT. ¿Qué significa este hito para la radiología clínica y para el hospital como referente en innovación diagnóstica?

Respuesta.- Es un honor que un hospital madrileño como el nuestro haya podido ser el primero del mundo en instalar el equipo espectral tope de gama de Philips. Este equipo, que se caracteriza por reunir lo mejor de la imagen espectral con la inteligencia artificial más avanzada aplicada a imagen, desde el punto de vista de la radiología clínica optimiza la dosis de radiación ionizante con una calidad de imagen que no habíamos visto hasta ahora, hasta tal punto que supone un cambio de paradigma, abriendo la puerta incluso a nuevas indicaciones por inclinar la balanza beneficio-riesgo.

P.- El Verida Spectral CT permite integrar la imagen espectral de forma automática y sin complicaciones, facilitando diagnósticos más rápidos en áreas como oncología, cardiología y neurología. ¿Cómo mejora esto la práctica clínica diaria en su servicio?

R.- Tener siempre imagen espectral disponible en todos los pacientes en nuestro departamento de TAC es una grandísima ventaja. No tenemos que decidir con antelación a qué pacientes les hacemos un estudio espectral y a cuáles no porque está disponible en todos nuestros pacientes. El flujo de trabajo tan sencillo y automático abre las puertas a la usabilidad de esta tecnología. Realmente tenemos un equipo muy potente y sobre todo la posibilidad para usarlo y aplicarlo a nuestros pacientes. Este hecho no solo mejora la detectabilidad de las lesiones, sino que también nos permite caracterizarlas ahorrando pruebas complementarias y llegando antes al diagnóstico.

P.- La reconstrucción espectral basada en IA mejora el contraste y reduce el ruido, manteniendo baja la radiación y agilizando decisiones clínicas. ¿Qué beneficios concretos aporta esto a pacientes?

R.- El principal beneficio es poder obtener una calidad de imagen muy alta con menor dosis de radiación, lo que amplía las indicaciones del TAC.
Por ejemplo, en imagen cardíaca podemos realizar estudios de realce tardío y caracterización tisular, lo que permite detectar causas de dolor torácico que antes no eran visibles con TAC y valorar la viabilidad miocárdica para tomar decisiones terapéuticas.

P.-Dr. Vañó, menciona que el Verida Spectral CT se integra de forma natural en el flujo de trabajo diario sin añadir carga al equipo. ¿Cómo logra esto mejorar la eficiencia en su servicio?

R.- Al estar disponible en todos los pacientes e integrarse de forma natural en el flujo de trabajo, mejora la eficiencia en varios niveles.
Para los técnicos, reduce la probabilidad de estudios subóptimos y evita repeticiones. Además, permite utilizar catéteres más finos y menores volúmenes y flujos de contraste, facilitando el acceso venoso.
Para los radiólogos, agiliza la lectura y aumenta la confianza diagnóstica, reduciendo la necesidad de pruebas complementarias ante hallazgos dudosos.

P.- El sistema combina información funcional y anatómica en un solo estudio con alta calidad y baja dosis. ¿De qué manera esto refuerza la seguridad del paciente y la precisión diagnóstica desde el primer momento?

R.- La combinación de información anatómica y funcional nos permite entender mejor lo que ocurre en el paciente desde el primer estudio.
Por ejemplo, en el tromboembolismo pulmonar, los mapas de yodo permiten detectar defectos de perfusión en arterias muy pequeñas que pueden pasar desapercibidos.
Además, mejora la seguridad al reducir tanto la dosis de radiación como el volumen y flujo de contraste, disminuyendo el riesgo renal y de extravasación por rotura de venas.

P.- A lo largo de su carrera, ¿qué avances o hitos considera más significativos en su trayectoria profesional?

R.- Destacaría los avances en imagen cardiaca no invasiva, cuyo crecimiento es exponencial en los últimos años y además es un campo donde el Verida Spectral CT destaca. Por supuesto, la IA en sus diferentes verticales ya nos ha cambiado la forma de trabajar para seleccionar pacientes, adquirir estudios, detectar hallazgos y elaborar informes, entre otros.

P.- La inteligencia artificial está integrada en este sistema. ¿Cómo facilita la IA la obtención y el análisis de imágenes espectrales?

R.- La IA facilita la adquisición de imágenes, acelerando todo el proceso, reduciendo la dosis de radiación, manteniendo excelente calidad y aplicando todo esto a las imágenes espectrales y no solamente a las convencionales. Hasta tal punto que otro cambio disruptivo es que ahora nos planteamos analizar directamente un tipo de imagen espectral que llamamos monoenergética de baja energía porque nos da la mejor información posible.

P.- ¿Qué papel cree que jugarán la IA y la radiología espectral en la medicina personalizada en los próximos años?

R.- Sin duda, fundamental. Hasta ahora teníamos disponible la imagen convencional; ahora tenemos muchísimos más datos espectrales disponibles para todos los pacientes. Hay un campo de la radiología de precisión que se llama radiómica, que se trata de detectar hallazgos en la imagen que el ojo humano no puede ver (por ejemplo, con sutiles texturas de la imagen). Esto sirve, por ejemplo, para estimar la probabilidad de que un cáncer responda a un determinado tratamiento, siendo el paradigma de la medicina personalizada. Esta predicción es más precisa cuando, además de las imágenes convencionales, podamos usar información espectral. Sin la IA sería muy difícil manejar toda esta cantidad de información.

P.- Mirando hacia el futuro, ¿qué tecnologías emergentes le entusiasman más en el campo del diagnóstico por imagen?

R.- La evolución hacia la imagen multienergética avanzada, especialmente con detectores de conteo de fotones, será clave en los próximos años.
Todo ello irá de la mano de la inteligencia artificial, que será imprescindible para explotar la enorme cantidad de información generada y trasladarla a decisiones clínicas útiles.

P.- Por último, ¿qué consejo daría a los profesionales jóvenes que quieren especializarse en radiología avanzada o en imagen cardiovascular?

Les diría que vean la IA como una aliada y aprendan a utilizarla con criterio, conociendo tanto sus ventajas como sus limitaciones.
También es clave tener una visión multidisciplinar y trabajar de forma coordinada con otras especialidades.
Y, sobre todo, no perder el contacto con el paciente. El radiólogo debe ser visible y formar parte activa del proceso asistencial, especialmente en una era en la que el componente humano sigue siendo esencial.