Alcalá de Henares se prepara para tocar el cielo. En las próximas semanas, las excavadoras darán el pistoletazo de salida a la construcción del que será el primer gran rascacielos residencial de la ciudad: una imponente torre de 28 niveles (25 plantas sobre rasante, planta baja y dos sótanos).
Este proyecto, liderado por Ten Brinke e Invesco Real, no sólo busca paliar la demanda de vivienda en la zona, sino convertirse en un icono arquitectónico y sostenible en toda la Comunidad de Madrid.
Un gigante de alquiler para todos los perfiles
Bautizado ya por muchos como el Empire State de Alcalá por su verticalidad y ambición, el edificio albergará más de 300 viviendas destinadas íntegramente al mercado del alquiler. La gran novedad de esta promoción es su versatilidad: los promotores han diseñado diferentes tipologías para que nadie se quede fuera.
Desde pisos familiares espaciosos hasta unidades más compactas para jóvenes profesionales, pasando por opciones premium y formatos flexibles. El objetivo es crear una comunidad diversa bajo un mismo techo, adaptándose a los nuevos estilos de vida que demanda la ciudad madrileña, una de las áreas con mayor dinamismo y crecimiento de la región.
Sostenibilidad y diseño de vanguardia
Más allá de su altura, el proyecto destaca por su compromiso ético y ambiental. Según han confirmado Jörg Tiggemann (CEO de Ten Brinke) y Fernando San Juan (Director Senior de Invesco Real Estate), la torre se levantará bajo estrictos criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).
Esto se traduce en un edificio de alta eficiencia energética, con materiales de bajo impacto ambiental y una gestión responsable.

«Este proyecto refleja nuestro compromiso por impulsar desarrollos residenciales innovadores», señala la compañía. La alianza entre ambas firmas consolida a Alcalá de Henares como un punto estratégico para la inversión inmobiliaria de gran formato, demostrando que la periferia de Madrid tiene potencial para albergar proyectos de la misma calidad y ambición que los del centro de la capital.

