Familias con hijos autistas asumen un sobrecoste mensual de hasta 800 euros por falta de ayudas

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Las familias con hijos autistas asumen costes de hasta 800 euros mensuales por falta de ayudas públicas. El sistema de ayudas público actual es fragmentado y se basa en subvenciones educativas, beneficios fiscales y prestaciones por discapacidad.

La principal demanda de las familias con hijos autistas es la carencia de apoyos educativos en instancias superiores como son Bachillerato y Universidad. «Sí que hay familias que tienen que hacerse cargo de cuestiones que no deberían, como gestionar apoyos fuera del aula o desplazarse a una escuela que no han elegido. Esto se nota principalmente en entornos rurales», explican la psicóloga del área de Investigación de Autismo España, Teresa González de Rivera a OKDIARIO.

Y añade: «Hay muchísimos profesionales que se han formado en educación primaria y vemos que es una cuestión en la que estamos mejorando. Pero ahora el reto sería la educación secundaria. A nivel de Formación Profesional, EPPS y formaciones profesionales, muchas veces no dan los apoyos y recursos suficientes».

Teresa González de Rivera destaca que también hay que poner el foco en formaciones especializadas que preparen a las personas a adquirir competencias para una vida más independiente. 

La psicóloga explica a este periódico que, más que hablar de plazas vacías en los centros educativos, el problema es que hay «insuficiencia de recursos humanos y técnicos en los centros». Aunque el menor tenga plaza en un colegio ordinario, la falta de personal de apoyo como PT, AL y cuidadores u otro apoyo personalizado. Esto hace que el alumnado autista no llegue a recibir una educación inclusiva y de calidad. 

 El sistema de apoyos está diseñado mayoritariamente para la Educación Primaria. Cuando los alumnos llegan a etapas superiores, los apoyos necesarios se reducen drásticamente en modalidades de escolarización ordinaria, obligando a muchas familias a buscar centros de educación especial u otras opciones fuera del sistema educativo reglado. 

Otro tipo de apoyos

Las familias con hijos autistas no reciben ayudas específicas, sino que cuentan con ciertos beneficios administrativos o fiscales con los que pueden reducir el impacto económico en la renta anual. Si el hijo tiene un grado de discapacidad igual o superior al 33%, la familia puede aplicar una deducción de 1.200 euros anuales en el IRPF. Estos beneficios fiscales dependen de la comunidad autónoma en la que resida la familia. 

Esta falta de recursos públicos específicos para el autismo implica que las familias tengan que asumir los cortes de diferentes apoyos y servicios privados, a lo largo de todo el ciclo vital de la persona autista. 

Una parte fundamental de estos apoyos es la atención temprana, que permite al niño/a contar con los apoyos necesarios desde la primera infancia, garantizando el desarrollo y bienestar del menor. Para ello, resulta imprescindible contar con un diagnóstico precoz o temprano, para brindar los apoyos desde el principio, tanto al niño/a como a su familia.

Los servicios públicos están saturados y suelen tener listas de espera de meses y frecuencia de sesiones insuficientes, por lo que estas familias se ven obligadas a pagar servicios privados para garantizar el desarrollo y bienestar de sus hijos. Una intervención de calidad suele incluir logopedia, terapia ocupacional, psicología, terapia psicomotriz y, a veces, musicoterapia o equinoterapia.

En cifras, cada sesión individual de las especialidades mencionadas anteriormente, tiene de media un coste entre 40 y 60 euros. Si un niño necesita una combinación de tres de estas terapias con una frecuencia semanal, el gasto mensual puede rondar entre 480 y 720 euros.

Este gasto, generalmente es continuado, lo que supone un desembolso anual que puede superar fácilmente los 6.000 y 8.000 euros. Además, hay que sumar gast

Se suman gastos como adaptaciones del hogar (seguridad, aislamiento acústico), materiales educativos específicos, programas de respiro familiar y, en muchos casos, desplazamientos constantes a centros especializados fuera del lugar de residencia.