La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este jueves a la izquierda de la Asamblea de Madrid de querer «acabar con la oferta en vivienda para hundir la clase media y fomentar la lucha de clases» y ha reprochado las «políticas comunistas chavistas que siempre traen pobreza».
La líder de los populares en Madrid ha recordado a la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, que cada uno tiene las propiedades que se ha ganado y el derecho a poner su vivienda al precio que le convenga. «¿Quién se cree usted para meter la mano en la hucha de los españoles?», ha cuestionado la man>Asamblea de Madrid poner «límites a los caseros» porque «nadie debería tener 10 casas» y que a quien las tenga habría que «freírlos a impuestos y expropiárselas». La portavoz ha llegado a amenazar a Ayuso asegurando que, si no pone coto a los precios del alquiler, terminarán por expropiarle su casa también.
Así lo ha planteado en la sesión de control, donde Bergerot ha señalado que hay 10.000 propietarios en la región que tienen «10 viviendas o más», mientras que «la gente no puede pagar el alquiler y tiene que hacer malabares para llegar a final de mes». Ante esta situación, la portavoz de Más Madrid ha insistido en que debería salir adelante el real decreto impulsado por Sumar para la prórroga de los alquileres a raíz de la guerra de Irán y ha reclamado que se regulen los alquileres.
Ante esto, Ayuso ha señalado que «esa pretendida lucha de clases les puede funcionar en Venezuela y en Cuba y en todos los países que han hundido, pero no en una democracia liberal», ha espetado Ayuso. «¿Pero con qué derecho una persona decide que no va a pagar al propietario de la vivienda cuando la casa es suya? La izquierda es la que está provocando el problema de la vivienda en España», ha proseguido para afear que el Gobierno de Pedro Sánchez prometió 276.000 viviendas y hay «cero en Madrid» llevadas a cabo.
Frente a ello, la man>ley de vivienda aprobada por el Consejo de Gobierno este miércoles que busca «poner a disposición otras 18.000 nuevas viviendas con algún tipo de protección».
Entre sus medidas, destacan los incentivos para incrementar la capacidad sin consumir nuevo suelo, ampliando hasta un 30% la densidad, es decir, el número de casas que podrán construirse por cada parcela, y en un 20% la edificación para crecer el número de pisos en una misma promoción. Además, no será necesario modificar el planeamiento urbanístico, lo que contribuirá a agilizar los trámites y acortar los plazos de ejecución.
