Más allá del peso: cómo se evalúa el riesgo metabólico y cardiovascular en la fatiga persistente

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El exceso de peso tiene un impacto directo en la salud, aunque en muchas ocasiones sus primeras manifestaciones pasan desapercibidas. Suele avanzar de forma gradual, sin cambios bruscos, y eso favorece que algunas señales se interpreten como algo puntual o como una consecuencia normal del ritmo de vida. Identificarlas a tiempo permite intervenir antes de que aumente el riesgo de complicaciones metabólicas, cardiovasculares o funcionales.

Entre sus consecuencias más frecuentes figuran un mayor riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, apnea del sueño, hígado graso y problemas osteoarticulares. A ello se suma el efecto que puede tener sobre el bienestar emocional y la calidad de vida, dos dimensiones que también deben tenerse en cuenta cuando se valora la salud de una persona con sobrepeso u obesidad.

«El sobrepeso no debe valorarse sólo por una cifra aislada. En consulta evaluamos parámetros como la distribución de la grasa corporal, la tensión arterial, la glucosa, el perfil lipídico o la calidad del sueño, porque ofrecen una visión más completa del riesgo metabólico y cardiovascular», explica Christian Alvarado, director médico de Drop, el programa digital de Sanitas especializado en el tratamiento y seguimiento de la obesidad.

Esta valoración global permite detectar alteraciones que a veces todavía no han dado síntomas claros y ajustar el abordaje a cada caso. En unas personas, el objetivo prioritario será mejorar la salud metabólica. En otras, recuperar capacidad física, descansar mejor o frenar la progresión hacia enfermedades crónicas asociadas.

Para favorecer una detección más temprana, los expertos de Sanitas recomiendan prestar atención a algunos signos que conviene no normalizar:

  1. Escuchar los cambios funcionales: cuando actividades cotidianas como subir escaleras, caminar a buen ritmo o cargar peso exigen más esfuerzo que antes, puede existir una pérdida de capacidad física asociada al exceso de peso. La fatiga frecuente o la sensación de falta de energía también merecen valoración.
  2. Prestar atención al descanso: roncar con intensidad, despertarse varias veces durante la noche, levantarse con sensación de no haber descansado o notar somnolencia durante el día no siempre responde solo al cansancio acumulado. En algunos casos puede estar relacionado con alteraciones del sueño vinculadas al exceso de peso.
  3. Revisar las analíticas con regularidad: la glucosa elevada, el aumento de triglicéridos, ciertos cambios en el colesterol, la elevación de enzimas hepáticas o cifras de tensión arterial por encima de lo recomendable pueden aparecer sin síntomas evidentes. También conviene vigilar el perímetro abdominal, ya que aporta información relevante sobre el riesgo cardiometabólico.
  4. Evitar soluciones rápidas: Las dietas muy restrictivas, los cambios drásticos y los métodos sin supervisión suelen ser difíciles de mantener y a menudo terminan en efecto rebote. El mejor resultado llega cuando el proceso se apoya en objetivos realistas, seguimiento profesional y hábitos sostenibles.

«Cuanto antes se identifican estas señales, más margen existe para intervenir de manera progresiva y con objetivos alcanzables. La meta no pasa solo por reducir peso, sino por mejorar la salud, la funcionalidad y la calidad de vida», añade Christian Alvarado, director médico de Drop.

Bajo esta perspectiva, el abordaje del exceso de peso requiere una mirada multidisciplinar. La alimentación, la actividad física adaptada, el descanso y la dimensión emocional influyen de forma directa en la evolución de cada persona, por lo que el tratamiento debe ajustarse a sus necesidades reales y a su contexto de vida.

En este marco, Sanitas cuenta con Drop, una unidad digital especializada en el tratamiento y seguimiento del sobrepeso y la obesidad que ofrece acompañamiento continuado a través de médicos, nutricionistas, psicólogos, preparadores físicos y enfermeras. Ofrece un servicio accesible desde cualquier lugar de España y está disponible para asegurados y no asegurados. El objetivo es facilitar un plan personalizado, con seguimiento clínico y apoyo mantenido en el tiempo, para favorecer resultados seguros y sostenibles.