Miopía magna: ¿Por qué tu alta graduación te hace más vulnerable a otras patologías?

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La miopía es uno de los problemas visuales más frecuentes. Sin embargo, cuando la graduación es muy alta, lo que los especialistas denominan miopía magna o alta miopía, el problema no se limita a la calidad de la visión. En estos casos se producen cambios estructurales que pueden aumentar el riesgo de padecer otras enfermedades oculares que pueden llegar a ser graves.

Una de las complicaciones más importantes es el desprendimiento de retina, una patología que puede provocar una pérdida visual grave si no se trata a tiempo.

La miopía magna alarga el globo ocular

Las personas con miopía elevada tienen más probabilidades de sufrir un desprendimiento de retina porque la forma de su ojo es diferente a la normal. Ante estas circunstancias, el globo ocular suele estar alargado, y ese estiramiento genera tensiones en las estructuras internas del ojo.

En un ojo sin miopía, la longitud media del globo ocular suele rondar los 23 o 24 milímetros. En cambio, en los miopes altos esta distancia puede ser varios milímetros mayor. Aunque pueda parecer un cambio pequeño, tiene consecuencias importantes.

Hay una mayor tensión en la retina

El alargamiento del globo ocular hace que la imagen se enfoque por delante de la retina, lo que provoca visión borrosa de lejos. Pero, además, significa que las paredes del ojo se estiran más de lo habitual.

El estiramiento progresivo de la retina puede provocar que esta capa se vuelva más fina y frágil. En algunas zonas pueden aparecer pequeñas áreas debilitadas, desgarros o agujeros.

Estas alteraciones no siempre provocan síntomas al principio, pero aumentan la vulnerabilidad de la retina frente a otros problemas.

¿Por qué aumenta el riesgo de desprendimiento de retina?

El interior del ojo está lleno de una sustancia gelatinosa llamada humor vítreo. Con el paso del tiempo, este gel puede contraerse o separarse ligeramente de la retina.

En un ojo con miopía magna, como la retina ya está estirada y debilitada, esta tracción puede facilitar la aparición de desgarros. Si a través de una de estas roturas se introduce líquido, la retina puede separarse de la pared del ojo. Es lo que se conoce como desprendimiento de retina, una urgencia oftalmológica que requiere tratamiento rápido.

Otras complicaciones asociadas a la miopía magna

El alargamiento del ojo también puede favorecer otras alteraciones de la retina. Entre ellas se encuentran las siguientes:

  • Degeneración macular miópica.
  • Algunos tipos de hemorragias retinianas.
  • Agujeros maculares.

Además, diversos estudios indican que las personas con alta miopía tienen un mayor riesgo de desarrollar glaucoma o cataratas a edades más tempranas.

La importancia de las revisiones

Corregir la graduación mejora la visión, pero no cambia la forma del ojo. Por eso, incluso si la persona ve bien con gafas o lentes de contacto o si se ha realizado una cirugía, el riesgo estructural sigue existiendo.

Las revisiones oftalmológicas periódicas son fundamentales para detectar a tiempo posibles cambios en la retina.

En resumen, la miopía magna no supone solo tener una graduación alta. El alargamiento del globo ocular estira la retina y la hace más vulnerable. Esta tensión aumenta el riesgo de complicaciones, entre ellas el desprendimiento de retina. Por eso, además de corregir la visión mediante cirugía, gafas o lentillas, es esencial vigilar la salud ocular con controles regulares.