La hipertensión arterial es la principal causa de muerte prevenible en el mundo y afecta a cerca del 43% de los adultos en España. Sin embargo, uno de los grandes problemas sigue siendo su infradiagnóstico: cuatro de cada diez personas que la padecen no lo saben. Este desconocimiento, unido a la falta de control en muchos pacientes diagnosticados, multiplica el riesgo de eventos cardiovasculares como el ictus.
En este contexto, iniciativas como ‘May Measure Month’ —a la que la red de farmacias Apoteca Natura se ha unido este año—, una campaña de cribado cuyo objetivo es educar en la importancia de realizarse un chequeo regular de la presión sanguínea, y que ha sido presentada en rueda de prensa en Madrid- buscan mejorar la detección precoz mediante cribados accesibles a la población. La participación de farmacias pretende acercar el control de la presión arterial al día a día de los ciudadanos, facilitando tanto el seguimiento como la educación sanitaria en hábitos de vida saludables.
A pesar de los avances terapéuticos, los expertos insisten en que el problema no radica tanto en la falta de tratamientos eficaces, sino en las deficiencias estructurales del sistema: ausencia de programas de cribado sistemático, saturación de la Atención Primaria y escasa coordinación entre profesionales.
Ante este escenario, el papel de las farmacias comunitarias emerge como una oportunidad clave para mejorar el control de la enfermedad. OKSALUD entrevista en el marco de la convocatoria al Dr. Enrique Rodilla, responsable de la Unidad de Hipertensión Arterial (HTA) y Riesgo Vascular (Medicina Interna) del Hospital de Sagunto (Valencia), miembro de la Fundación para la Promoción de la Salud y la Investigación Biomédica de la Comunidad Valenciana (FISABIO) y profesor del Área de Ciencias de la Salud en la Universidad CEU Cardenal Herrera, quien analiza las principales carencias del sistema y propone soluciones. A su juicio, la colaboración entre profesionales y la detección precoz se hallan en el centro del debate.
PREGUNTA.- ¿Cómo se debe medir la presión arterial?
RESPUESTA.- La presión arterial debe medirse correctamente en consulta, con el paciente sentado, tras al menos 5 minutos de reposo, con la espalda apoyada, el brazo a la altura del corazón y utilizando un manguito adecuado. Se recomienda realizar al menos dos mediciones separadas y promediar los valores. La monitorización ambulatoria de la presión arterial registra la presión durante 24 horas en la vida cotidiana y es clave para confirmar el diagnóstico. La automedición permite al paciente medirla en casa, en condiciones estandarizadas, varios días seguidos. El uso combinado de estas técnicas mejora la precisión y el control de la hipertensión.
P.- ¿Cuál es el principal problema hoy día en el manejo de la hipertensión arterial?
R.- En España hay unos 10 millones de adultos hipertensos. De ellos, solo el 68% conoce su enfermedad. De los que la conocen, se trata al 84%, pero finalmente controlados solo hay 3,2 millones. Es decir, solo uno de cada tres sujetos hipertensos hoy en día está realmente controlado.
P.- ¿Disponemos de herramientas eficaces para combatirla?
R.- Hay una amplísima evidencia de que, con medidas de vida saludable, alimentación y vida sana, y fármacos cuando se precisan, es posible controlar el 95% de los casos. Solo uno de cada 20 debería ser enviado a unidades especializadas por presentar hipertensión resistente. Sin embargo, el 66% de las personas hipertensas no está controlado.
P.- ¿A qué se debe esta falta de control?
R.- Hay varias causas. No existen programas de cribado poblacional sistemático, por lo que el diagnóstico suele ser casual. Las herramientas de cálculo de riesgo son complejas y poco intuitivas para los pacientes. Además, la Atención Primaria está completamente saturada, lo que dificulta el seguimiento y la educación sanitaria. Por último, no existe una comunicación fluida entre farmacias comunitarias y médicos de Atención Primaria, lo que limita la coordinación asistencial.
P.- ¿Qué soluciones plantea?
R.- Existen iniciativas como May Measure Month, presente en 120 países, que promueven la medición de la presión arterial en distintos entornos, o proyectos internacionales que buscan mejorar la colaboración entre farmacias y centros de salud. A lo largo de sus ocho años de existencia, se han diagnosticado un millón de personas con hipertensión gracias a este cribado. También es importante introducir conceptos más comprensibles para el paciente, como la edad vascular, que ayuda a visualizar mejor el riesgo real.
P.- ¿Cómo será el futuro en el abordaje de la hipertensión?
R.- El futuro pasa por un mayor papel de las farmacias comunitarias como actores integrados con los centros de salud. Pueden actuar como filtro para aliviar la carga asistencial, colaborar en el seguimiento del tratamiento y controlar la evolución de los pacientes, avisando a tiempo de posibles complicaciones.
P.- ¿Y en cuanto a los tratamientos?
R.- En los últimos años ha habido pocos avances en fármacos, pero se esperan novedades en breve. Aun así, la base seguirá siendo la prevención y los hábitos de vida saludables. La clave es actuar cuanto antes, especialmente desde edades tempranas.
