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Internacionales · 6 min de lectura

Haití aplaza indefinidamente sus elecciones generales en medio de la violencia de pandillas

El Consejo Electoral Provisional de Haití suspendió sin nueva fecha los comicios previstos para el 13 de diciembre, citando el control del territorio por bandas armadas.

Una persona introduce una papeleta de votación en una urna electoral

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Un aplazamiento sin fecha

Haití suspendió de manera indefinida las elecciones generales que estaban previstas para el 13 de diciembre de 2026. El anuncio lo hizo el Consejo Electoral Provisional (CEP) la noche del lunes 5 de octubre, en un comunicado difundido y confirmado por la agencia AFP el martes 6 de octubre. El texto oficial señaló que "el periodo previsto inicialmente para la campaña electoral ha sido aplazado" y que el nuevo calendario se publicará "lo antes posible", sin precisar una fecha concreta. Un miembro del CEP que no quiso ser identificado confirmó a AFP que el 13 de diciembre "ya no se mantiene" y que la institución trabaja en un nuevo cronograma.

La decisión también golpea la segunda vuelta, que estaba fijada para el 21 de febrero de 2027, y que debía coincidir con elecciones locales y municipales. El CEP precisó que el registro de votantes continúa de forma normal y que el nuevo calendario tomará en cuenta "requisitos técnicos y operativos" y "las condiciones necesarias para cada etapa" del proceso. Según la agencia turca Anadolu, el gobierno había extendido apenas un día antes, el 5 de octubre, mediante una enmienda del Consejo de Ministros al decreto electoral del 2 de junio, el plazo para la inscripción en línea de candidaturas hasta el 31 de octubre.

Las razones detrás de la decisión

Ni el CEP ni el gobierno de facto detallaron una causa única, pero las agencias que cubrieron el anuncio coinciden en tres factores: la violencia de las bandas armadas, el bloqueo de rutas y territorios que impide distribuir material electoral, y obstáculos administrativos y logísticos acumulados durante meses. Haití es descrito en los despachos de prensa como el país más pobre del continente americano y atraviesa simultáneamente una crisis política, económica y de seguridad.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) calcula en aproximadamente 1,5 millones los desplazados internos, sobre una población de unos 11 millones de personas, y advierte que los ataques armados ya no se limitan a Puerto Príncipe, sino que alcanzan zonas rurales y otros departamentos. Las bandas controlan corredores que antes permitían el traslado de urnas, boletas y personal electoral entre departamentos, lo que complica cualquier intento de sostener una fecha fija.

Una década sin comicios

Haití no celebra elecciones generales desde 2016, cuando Jovenel Moïse ganó la presidencia y asumió el cargo en febrero de 2017. Moïse fue asesinado en julio de 2021 y, desde entonces, el país no tiene un jefe de Estado electo. Un Consejo Presidencial de Transición de nueve miembros, formado tras la salida forzada del primer ministro Ariel Henry en 2024, gobernó hasta que su mandato venció el 7 de febrero de 2026. Desde entonces, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé y su gabinete administran el país en gran medida por decreto, sin Parlamento ni autoridades electas en ningún nivel.

El calendario de diciembre, anunciado en julio pasado tras un primer aplazamiento desde la fecha original del 30 de agosto, era presentado como la posibilidad real de que Haití eligiera presidente, senadores, diputados y autoridades locales por primera vez en una década. Ese plan ahora queda en el aire por segunda vez en pocos meses.

Los candidatos que ya estaban en carrera

Antes del nuevo aplazamiento, el diario haitiano *Le Nouvelliste* había publicado una lista de al menos nueve aspirantes presidenciales inscritos ante el CEP, entre ellos el excanciller y expremier Claude Joseph (Les Engagés pour le Développement), el expresidente provisional Jocelerme Privert (Ayiti Transfòme), Gary Bodeau (Rekonsilye), Wilson Jeudy (Vision-Action-Réalisation), Ricardo Jean-Pierre, Wilner Joseph, Maxo Joseph, Munir Joseph Mourra y Gandhy Dorfeuille. El propio CEP advirtió entonces que esa lista "está sujeta a cambios" según los criterios del decreto electoral vigente el día en que se revisen las candidaturas.

En paralelo, de 320 partidos que solicitaron su inscripción, 282 fueron aprobados en un listado publicado el 20 de marzo. Quedaron fuera el Partido Haitiano Tèt Kale (PHTK), fundado por el expresidente Michel Martelly, y Résistance Démocratique, el partido de Jovenel Moïse.

Una crisis de seguridad que no cede

Las cifras de violencia explican buena parte del aplazamiento. Según la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, encabezada por Volker Türk, la violencia de las bandas dejó al menos 5.700 personas muertas o heridas en Haití durante 2026 hasta el 11 de septiembre, además de más de 1.000 mujeres y niñas víctimas de violación y unos 230 secuestros. Türk advirtió que "es probable que las cifras reales sean mucho mayores", dado el subregistro habitual en zonas que las bandas controlan por completo. Estas cifras no son directamente comparables con otras reportadas antes en el año por fuentes locales, que medían periodos distintos, por lo que conviene tomarlas como estimaciones parciales y no como un total cerrado.

Para contener esa violencia opera la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), la misión respaldada por la ONU que sustituyó a la anterior misión multinacional liderada por Kenia. Su meta es desplegar 5.500 efectivos, pero, según AFP, actualmente cuenta con alrededor de 1.500 sobre el terreno. A fines de septiembre, el Consejo de Seguridad de la ONU prorrogó su mandato por seis meses más y subrayó, en su resolución, "la importancia de garantizar condiciones de seguridad propicias para la celebración de elecciones libres y justas".

Qué representa para República Dominicana

Para República Dominicana, que comparte con Haití una frontera de unos 390 kilómetros, cada nuevo aplazamiento electoral prolonga el vacío institucional en el país vecino y con él la presión migratoria y comercial sobre la zona fronteriza. En los últimos años, el gobierno dominicano ha mantenido una política de control reforzado en los puntos de cruce, deportaciones sostenidas de migrantes haitianos en situación irregular y el avance de obras como el muro perimetral en la línea divisoria, medidas que responden, en gran parte, a la ausencia de un Estado haitiano capaz de controlar su propio territorio. Mientras el CEP no fije una nueva fecha ni se conozca si habrá financiamiento y seguridad suficientes para sostenerla, esa incertidumbre seguirá siendo, también, un asunto dominicano.

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