Tecnología · 5 min de lectura
El Tesla Roadster "volador": qué mostró realmente Elon Musk y qué falta para que sea cierto
Musk presentó un Roadster que salta, gira y acelera con propulsores de SpaceX, pero no hay vuelo sostenido, precio ni fecha confirmada antes de 2028.

Un Roadster que da saltos y vuelve a aterrizar
El jueves 15 de octubre de 2026, en una instalación de pruebas de SpaceX en Texas, Elon Musk presentó la nueva versión del Tesla Roadster con una demostración que recorrió el mundo en cuestión de horas: el auto subió una rampa empinada usando succión bajo la carrocería, quedó boca abajo, giró en el aire al salir de la rampa, aterrizó con chorros de aire comprimido, saltó por encima de una fila de modelos Tesla estacionados y aceleró hasta 60 millas por hora (96.6 km/h) en menos de un segundo, según reportó la agencia Associated Press. Musk escribió después en X: "Turns out the future does have flying cars" ("resulta que el futuro sí tiene autos voladores").
La maniobra se hizo sin conductor. Según explicó el propio Musk, fue así "para asegurarse de que no matamos a nadie", y reconoció abiertamente que el vehículo "no es necesariamente un auto optimizado para la seguridad", aunque "lleva el medidor de diversión a 11 de 10". El sistema de propulsión combina diez boquillas y tanques de aire a ultra alta presión, junto con tecnología que, según ejecutivos de Tesla citados por AP, fue tomada en préstamo de SpaceX. Ninguna de las fuentes consultadas —ni Tesla ni los reportes de prensa que cubrieron el evento— dio cifras concretas de empuje, altura máxima alcanzada o duración de los saltos, por lo que esos datos no pueden confirmarse con lo publicado hasta ahora.
"Hopping", no vuelo sostenido
La palabra "volador" es, en buena medida, la del propio Musk, no una descripción técnica neutral. Roger Connor, curador del Museo Nacional del Aire y el Espacio del Smithsonian, consultado por AP, fue tajante: lo que se vio en la demostración es "hopping" —dar saltos cortos propulsados— y no vuelo sostenido. Connor explicó que los autos y los aviones tienen requisitos de diseño opuestos en términos de peso y aerodinámica, y que un híbrido entre ambos termina siendo, en sus palabras, "un mal avión y un mal vehículo, además de caro".
Jim Dukhovny, director ejecutivo de Alef Aeronautics —una startup que desarrolla su propio auto volador, con 254 libras de peso, ocho hélices y capacidad para una sola persona más liviana que el propio vehículo— ofreció una mirada más matizada: calificó como "100% factible" que el Roadster despegara del suelo tal como se mostró, pero advirtió que el verdadero desafío de cualquier vehículo eVTOL (de despegue y aterrizaje vertical) es la transición entre el vuelo vertical y el horizontal, algo que la demostración de Texas no puso a prueba. "Que pueda despegar no significa que pueda volar de verdad", resumió.
Lo que Tesla no mostró ni prometió todavía
No se anunció un precio para esta versión del Roadster. Sobre la disponibilidad, Musk fue explícito: la producción orientada a clientes no comenzará antes de 2028. Tesla ya recibe reservas en su sitio web, pero, según recoge AP, la letra pequeña de esa reserva no garantiza ni la fecha de entrega ni que el vehículo llegue a entregarse en absoluto.
Conviene recordar el historial: Musk adelantó por primera vez la idea de un "paquete SpaceX" con propulsores de gas frío para el nuevo Roadster hace varios años, y los plazos de entrega de ese modelo se han movido repetidamente desde entonces. El propio reporte de AP señala que Musk ha incumplido fechas de lanzamiento en el pasado por años, no por meses, lo que invita a tomar el calendario de 2028 como una proyección y no como un compromiso firme.
Los obstáculos regulatorios, antes que los técnicos
Más allá de si el Roadster puede o no volar de forma sostenida, dos especialistas en derecho y regulación consultados por AP coinciden en que el obstáculo más inmediato no es la ingeniería, sino la ley. David Vladeck, profesor de la Facultad de Derecho de Georgetown y ex director de la Oficina de Protección al Consumidor de la Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos, dijo que duda que todos los estados permitan que un conductor eleve su vehículo en medio del tráfico, y anticipó un proceso regulatorio largo antes de que algo así sea legal en una vía pública.
Bryant Walker Smith, profesor de la Universidad de Carolina del Sur y ex abogado del Departamento de Transporte de Estados Unidos, fue más directo: afirmó que la demostración no se traducirá en autos volando por las calles para 2028, y que Tesla está vendiendo una visión de futuro muy por encima de lo que la realidad actual —técnica y regulatoria— permite. Walker Smith también reconoció, sin embargo, la habilidad de Musk para mantener el interés del mercado y el precio de la acción de Tesla con este tipo de anuncios.
De hecho, las acciones de Tesla subieron la mañana siguiente al evento, aunque luego cedieron esas ganancias en medio de una venta masiva generalizada de empresas vinculadas a la inteligencia artificial, según reportó AP, sin que quede claro cuánto de ese movimiento respondió específicamente a la demostración del Roadster.
Qué hay de cierto hoy, en una frase
Hoy existe un prototipo que Tesla mostró en un evento controlado y sin conductor, capaz de dar saltos cortos y giros con asistencia de propulsores de gas comprimido inspirados en tecnología de SpaceX; no existe todavía un vehículo que vuele de forma sostenida, ni un precio, ni una fecha de entrega confirmada, ni un marco legal que permita elevarse en una calle. Para cualquier lector que vea circular la frase "el carro volador de Tesla ya es real", la distinción entre lo demostrado y lo prometido es, por ahora, la noticia más importante de todas.
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