La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) han anunciado este martes una nueva jornada de huelga nacional para el próximo 10 de octubre, en la que exigirán al Ministerio de Sanidad la creación de un Estatuto Marco específico para la profesión médica, así como un marco de negociación propio.
Esta convocatoria se produce apenas un mes después de la huelga médica del pasado 13 de junio, en la que miles de facultativos de toda España ya salieron a la calle para denunciar la precariedad laboral del colectivo y la falta de respuesta por parte del Ministerio. Aquella jornada de paro, secundada de forma masiva en todas las comunidades, puso sobre la mesa un conflicto estructural que, lejos de resolverse, continúa agravándose ante la ausencia de diálogo real por parte del Gobierno, según denuncian los sindicatos.
«El objetivo es firme y claro: no cesaremos en nuestras movilizaciones hasta lograr un Estatuto Marco propio y un ámbito de negociación exclusivo para los médicos. Sabemos que será un camino difícil, pero no vamos a rendirnos, porque con Mónica García es difícil un acuerdo si las ningunea», ha declarado Rafael Ojeda, presidente del Sindicato Médico de Andalucía.
Ojeda ha adelantado que, en caso de no obtener una respuesta satisfactoria por parte del Ministerio, se intensificarán las protestas. Entre las acciones previstas, se contemplan nuevas jornadas de huelga, movilizaciones de facultativos y concentraciones frente al Ministerio de Sanidad, coincidiendo con las reuniones del comité de huelga.
«Compañeros de toda España acudirán a estas concentraciones para mostrar el respaldo unánime de la profesión médica a estas reivindicaciones», ha añadido el presidente del SMA.
Lo que exigen los sindicatos
En este sentido, los sindicatos confederados han señalado que son necesarias una serie de mejoras, como un sistema de jubilación voluntaria y flexible entre los 60 y 70 años y una jubilación parcial para el personal estatutario, que la Medicina sea considerada como profesión de riesgo o que se elimine el sistema de incompatibilidades que recoge el borrador, tanto para Jefes de Sección y Servicio como para los especialistas en los 5 años siguientes a terminar el MIR.
El colectivo no se puede permitir que se empeoren aún más sus condiciones laborales, especialmente en cuanto a jornada, ya que mientras desde el Gobierno central se está trabajando activamente por reducirla para todos los trabajadores a 37,5 horas semanales, los médicos ven cómo se les impone una jornada máxima de 48 horas semanales. Los sindicatos han recordado que lo que se exige es «una jornada laboral con las mismas características que las de cualquier trabajador», que se elimine la obligatoriedad de «la jornada complementaria o jornada de guardia», que se limiten las horas de trabajo continuado y se regulen las guardias localizadas; que el descanso tras la guardia sea obligatorio y computar como tiempo trabajado, y que el tiempo de guardia compute para la jubilación. Exigir, en definitiva, que se cumpla la legislación europea sobre jornada y salud laboral.

