Un nuevo enfoque terapéutico para determinados tipos de cáncer de intestino está mostrando resultados prometedores y duraderos. Pacientes con un subtipo específico han permanecido libres de enfermedad durante casi tres años tras recibir un breve ciclo de inmunoterapia antes de la cirugía, en lugar del tratamiento convencional basado en quimioterapia posterior. Estos resultados proceden del ensayo clínico NEOPRISM-CRC, liderado por investigadores del University College London (UCL) y del University College London Hospitals (UCLH).
Los datos, presentados en abril en la reunión anual de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR) de 2026, amplían evidencias previas que ya apuntaban a que nueve semanas de tratamiento preoperatorio con pembrolizumab reducían de forma significativa el tamaño tumoral en pacientes con cáncer de intestino en estadios dos y tres. En los resultados iniciales, el 59% de los pacientes no presentaba cáncer detectable tras la combinación de inmunoterapia y cirugía.
Uno de los hallazgos más relevantes es la durabilidad de la respuesta. Tras un seguimiento de 33 meses, ninguno de los participantes ha sufrido recaídas, ni siquiera aquellos que presentaban restos tumorales mínimos tras la intervención, que no han progresado ni se han diseminado. En comparación, con el tratamiento estándar —cirugía seguida de quimioterapia— se estima que alrededor del 25% de los pacientes recaen en un plazo de tres años.
El estudio también ha permitido avanzar en la personalización del tratamiento. Los investigadores han desarrollado análisis de sangre capaces de detectar de forma precoz la respuesta a la terapia y la posible presencia de enfermedad residual. Estas herramientas podrían facilitar la identificación de los pacientes que mejor responden, permitiendo ajustar la intensidad del tratamiento y evitar terapias innecesarias en algunos casos.
«El hecho de que ningún paciente haya recaído tras casi tres años de seguimiento es extremadamente alentador», señaló el doctor Kai-Keen Shiu, investigador principal del ensayo. «Estos resultados refuerzan la idea de que el pembrolizumab puede ser un tratamiento seguro y altamente eficaz en pacientes con cáncer de intestino de alto riesgo», añadió.
Tasas de supervivencia
El cáncer de intestino es uno de los más frecuentes, y su pronóstico depende en gran medida del estadio en el momento del diagnóstico. Mientras que las tasas de supervivencia superan el 90% en fases iniciales, descienden de forma notable en estadios más avanzados. El ensayo NEOPRISM-CRC incluyó a 32 pacientes con un perfil genético concreto —deficiencia en el sistema de reparación de errores del ADN (MMR) o alta inestabilidad de microsatélites—, un subtipo que representa entre el 10% y el 15% de los casos.
Los participantes recibieron inmunoterapia durante nueve semanas antes de la cirugía, en lugar del enfoque habitual que combina intervención quirúrgica y varios meses de quimioterapia posterior. El estudio, en el que han participado varios hospitales del Reino Unido, abre la puerta a un cambio de paradigma en el tratamiento de este tipo de cáncer, con estrategias más eficaces y adaptadas a las características de cada paciente.
