Científicos presentan el estudio definitivo sobre el café: así afecta al ánimo y a la memoria

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El café no sólo sirve para despertarse. Una investigación internacional liderada por APC Microbiome Ireland y University College Cork ha descubierto que el consumo habitual de café modifica la microbiota intestinal y puede influir directamente en el estado de ánimo, el estrés y algunas funciones cognitivas. Y lo más llamativo: los beneficios no dependen únicamente de la cafeína.

El trabajo, publicado en la revista científica Nature Communications, es el primero que analiza en profundidad cómo el café afecta al llamado eje intestino-cerebro, la compleja red de comunicación entre el sistema digestivo y el cerebro.

Los investigadores estudiaron a 62 adultos sanos de entre 30 y 50 años: la mitad consumía café regularmente y la otra mitad no lo tomaba. Los participantes habituales dejaron de beber café durante dos semanas y después volvieron a consumirlo, sin saber si era con cafeína o descafeinado. Durante todo el proceso, los científicos analizaron muestras de heces y orina, además de realizar pruebas psicológicas y cognitivas.

El intestino también «habla» con el cerebro

En los últimos años, la ciencia ha confirmado que la microbiota intestinal desempeña un papel clave en funciones como el estrés, la ansiedad, el sueño o la memoria. Ese sistema de comunicación bidireccional se conoce como eje intestino-cerebro.

El nuevo estudio demuestra que el café altera la composición de las bacterias intestinales y modifica los metabolitos que producen esos microorganismos, sustancias capaces de influir en el sistema nervioso y en la inflamación.

Los científicos detectaron un aumento de bacterias como Eggerthella y Cryptobacterium curtum entre los consumidores habituales de café, microorganismos relacionados con procesos digestivos y metabólicos que podrían ayudar a mantener un equilibrio intestinal más saludable.

Café con cafeína y descafeinado: beneficios distintos

Uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio es que tanto el café normal como el descafeinado mostraron efectos positivos, aunque diferentes.

Los participantes que consumieron café con cafeína mostraron mejoras en la atención, la vigilancia y la ansiedad, además de una reducción de marcadores inflamatorios.

En cambio, quienes tomaron café descafeinado obtuvieron mejores resultados en pruebas de aprendizaje y memoria, lo que sugiere que otros compuestos presentes en el café —como los polifenoles— también tienen efectos relevantes sobre el cerebro.

Además, ambos grupos experimentaron una disminución de la percepción de estrés, depresión e impulsividad.

Coffee is more than just caffeine, explicó el neurocientífico John Cryan, uno de los autores del estudio. Según el investigador, el café actúa como «un factor dietético complejo» capaz de interactuar con la microbiota, el metabolismo y el bienestar emocional.

Un campo científico en plena expansión

La investigación sobre la microbiota intestinal y su relación con la salud mental se ha convertido en uno de los campos más activos de la neurociencia y la nutrición. APC Microbiome Ireland es uno de los centros de referencia mundial en este ámbito y lleva años estudiando cómo las bacterias intestinales pueden influir en enfermedades neurológicas, el envejecimiento cerebral o la respuesta al estrés.

Aunque los autores advierten de que todavía son necesarios estudios más amplios, los resultados refuerzan la idea de que ciertos hábitos alimentarios pueden tener efectos directos sobre el cerebro a través del intestino.