La creatina suele asociarse con el aumento del rendimiento físico y el desarrollo muscular, pero en los últimos años la ciencia ha descubierto que también desempeña un papel importante en la salud cerebral. Este compuesto, producido de manera natural por el organismo, ayuda a regenerar el ATP, la principal fuente de energía de las células.
Aunque la mayor parte de la creatina se almacena en los músculos, el cerebro también la utiliza para mantener funciones esenciales relacionadas con la memoria, la atención y la velocidad de procesamiento mental. Diversos estudios recientes han analizado cómo la suplementación podría beneficiar tanto a jóvenes como a adultos mayores. La atención científica sobre la creatina no se limita al ámbito deportivo. Investigadores y neurólogos están estudiando sus posibles efectos sobre el envejecimiento cerebral, la recuperación tras lesiones neurológicas y la prevención de enfermedades degenerativas.
Según Science Daily, el investigador farmacéutico Mehdi Boroujerdi explicó que este compuesto participa en mecanismos celulares esenciales para el equilibrio energético del organismo. El cerebro, que consume aproximadamente el 20% de la energía corporal diaria, necesita un suministro constante de ATP para mantener la concentración, la memoria y el razonamiento. Cuando la energía disminuye, también puede hacerlo el rendimiento cognitivo. Por ello, algunos expertos consideran que mantener niveles adecuados de creatina podría ayudar a mejorar determinadas funciones mentales y proteger las neuronas frente al desgaste asociado con el envejecimiento y el estrés.
¿Cómo actúa la creatina en el cerebro?
La creatina se produce en el hígado, los riñones y el páncreas a partir de aminoácidos como la glicina, la arginina y la metionina. Después viaja por el torrente sanguíneo hacia los tejidos con mayor demanda energética. Aunque cerca del 95% se almacena en el músculo esquelético, una pequeña cantidad llega al cerebro y cumple allí funciones esenciales.
El cerebro necesita energía constante para procesar información, mantener la memoria y coordinar todas las actividades del cuerpo. Los especialistas de Hospitales Universitarios destacan que este órgano utiliza alrededor del 20% de la energía disponible pese a representar únicamente el 2% del peso corporal. La creatina ayuda a sostener ese gasto energético, especialmente durante tareas cognitivas intensas.
«Cuando las reservas energéticas disminuyen, pueden aparecer fatiga mental, dificultad para concentrarse y menor rapidez de pensamiento», explican. En este sentido, la suplementación con monohidrato de creatina podría contribuir a mantener estables los niveles de ATP y favorecer un funcionamiento cerebral más eficiente en momentos de alta exigencia intelectual.
¿Cuáles son los beneficios de la creatina para la memoria y la atención?
Uno de los efectos más estudiados de la creatina es su posible impacto sobre la memoria y la capacidad de atención. Según Science Daily, las personas mayores podrían experimentar mejoras en la memoria a corto plazo y en la velocidad de procesamiento mental tras consumir suplementos de creatina.
Los expertos consideran que este beneficio puede resultar especialmente importante en personas con niveles basales bajos de creatina, como ocurre en algunos adultos mayores o personas con dietas limitadas en alimentos de origen animal.
«Al aumentar la disponibilidad energética en las neuronas, el cerebro tendría más recursos para responder a tareas que exigen concentración y razonamiento», sostienen los especialistas.
Además, el neurólogo Mohamed Elkasaby señala que la creatina también puede ayudar a reducir la fatiga mental durante actividades exigentes como estudiar, resolver problemas o trabajar durante largas jornadas. Esta reducción del agotamiento cognitivo podría favorecer una mayor claridad mental y un mejor rendimiento intelectual.
¿Cuál es la relación entre la creatina y las enfermedades neurodegenerativas?
La investigación científica también está explorando el posible papel de la creatina en la prevención o el tratamiento complementario de enfermedades neurodegenerativas. Este compuesto podría ayudar a proteger las neuronas frente al daño oxidativo, uno de los procesos relacionados con el envejecimiento cerebral.
Los investigadores están analizando sus posibles beneficios en afecciones como el Alzheimer y la enfermedad de Parkinson. Además, algunos especialistas consideran que la creatina podría contribuir a mantener la salud neuronal gracias a su capacidad para mejorar el metabolismo energético de las células cerebrales.
También existen investigaciones sobre su posible relación con el estado de ánimo. Desde los Hospitales Universitarios apuntan que la suplementación podría colaborar en la reducción de síntomas asociados con la depresión y la ansiedad, probablemente debido a su influencia sobre el equilibrio energético cerebral.
Creatina y recuperación tras lesiones cerebrales
Otro de los aspectos más prometedores es el uso de creatina en la recuperación de lesiones cerebrales traumáticas leves, como las conmociones cerebrales. Según la revista Fisiología del Ejercicio, después de una lesión de este tipo se producen alteraciones en el flujo sanguíneo, la utilización de oxígeno y la disponibilidad de energía en el cerebro.
La suplementación con monohidrato de creatina podría ayudar a reducir algunos de estos efectos negativos. Los investigadores han observado que este compuesto puede disminuir el estrés oxidativo, mejorar la función mitocondrial y favorecer la recuperación cognitiva tras una conmoción.
