Dónde está la pradera de San Isidro y por qué se celebran las fiestas en este lugar

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El 15 de mayo es uno de esos días en los que Madrid parece otra ciudad. Desde primera hora empieza a verse mucho ambiente con gente que además se prepara, al ser festivo, para pasar el día en la Pradera. Y es que las fiestas de San Isidro llevan días en marcha, sobre todo desde que Sonsoles Ónega dio el pregón de este año, y ahora mismo cuesta encontrar un barrio donde no haya alguna actividad relacionada con el patrón madrileño y más cuando como decimos, llega el gran día, es decir, el próximo viernes.

Son muchos los escenarios en los que vivir este San Isidro de forma especial, pero lo cierto es que hay un sitio que sigue concentrando casi todo el ambiente. Se trata de la pradera de San Isidro que vuelve a llenarse estos días, y en especial el 15 de mayo, de familias enteras, gente merendando en el césped, colas para comprar rosquillas y madrileños que siguen haciendo prácticamente el mismo plan que hacían sus padres cuando eran pequeños. Al final, mucha gente acaba yendo aunque sólo sea un rato, casi por tradición.

Y eso tiene bastante sentido porque la relación entre la pradera y San Isidro viene de muy lejos. Mucho antes de las casetas, de los conciertos y de las ferias, esta zona ya era el lugar donde los madrileños se reunían para celebrar la romería del patrón. De hecho, la ermita y la famosa fuente siguen siendo hoy uno de los puntos más visitados durante las fiestas.

Por qué la gente empezó a ir a la pradera por San Isidro

Ahora cuesta imaginarlo porque todo está rodeado de edificios y carreteras, pero hace siglos esta parte de Carabanchel quedaba prácticamente fuera de Madrid. Era una zona de campo y precisamente por eso terminó vinculándose a San Isidro, que pasó gran parte de su vida trabajando como labrador. Allí se construyó tiempo después la ermita dedicada al patrón y alrededor de ese lugar empezó a crecer poco a poco la tradición.

Cada 15 de mayo, muchos madrileños acudían caminando hasta la ermita para pasar el día. No tenía nada que ver con las fiestas actuales. La gente llevaba comida, se reunía con familiares y aprovechaba la jornada para descansar junto al río y participar en la romería. Con los años, esa costumbre acabó haciéndose enorme y terminó convirtiéndose en una de las celebraciones más conocidas de Madrid. Muy cerca de la ermita está también la fuente de San Isidro, otro de los puntos que siguen llenándose durante estos días. Mucha gente continúa acercándose allí para beber agua o llenar botellas, una tradición relacionada con los supuestos milagros atribuidos al santo. El más conocido cuenta que logró sacar agua de una roca para ayudar a una persona que tenía sed en mitad del campo.

El cuadro de Goya que cambió la imagen de la pradera

La pradera terminó haciéndose famosa en toda España gracias a Francisco de Goya. A finales del siglo XVIII pintó «La pradera de San Isidro», una obra donde aparece una enorme cantidad de gente disfrutando de la romería mientras Madrid se ve al fondo.

 

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Lo curioso es que el ambiente que refleja el cuadro no resulta tan distinto al que puede verse hoy cuando llegan las fiestas. Sigue habiendo familias enteras pasando el día en el césped, grupos de amigos comiendo juntos y miles de personas moviéndose entre puestos y escenarios desde por la mañana hasta bien entrada la noche. Obviamente ahora hay conciertos enormes, luces, ferias y mucho más ruido que hace dos siglos, pero la idea de juntarse en la pradera para celebrar San Isidro prácticamente se ha mantenido intacta con el paso del tiempo

Quién fue realmente San Isidro Labrador

San Isidro nació en Madrid alrededor del año 1082 y trabajó durante gran parte de su vida en el campo, motivo por el que terminó siendo conocido como Labrador. Con los siglos, alrededor de su figura fueron apareciendo numerosas historias y relatos populares relacionados con milagros.

Además del famoso episodio del agua, también existen historias sobre cosechas salvadas en momentos difíciles o sobre ángeles ayudándole mientras trabajaba. No existen documentos que demuestren esos milagros, pero sí ayudan a entender por qué la devoción hacia él fue creciendo tanto en Madrid. Primero fue beatificado y después canonizado en el siglo XVII, hasta convertirse de forma definitiva en el patrón de la capital. Desde entonces, cada 15 de mayo se celebra en Madrid con actos religiosos, pero también, con infinidad de actividades, conciertos, etc…

Dónde está la pradera y cómo llegar

La pradera de San Isidro se encuentra en el distrito de Carabanchel, muy cerca del río Manzanares. Es uno de los epicentros de las fiestas de San Isidro ya que en ella podemos ver infinidad de eventos, entre ellos los conciertos, así que es normal que durante estos días esté llena de gente.

La mayoría de asistentes suele utilizar transporte público. Las estaciones de metro más cercanas son Marqués de Vadillo y Urgel, ambas pertenecientes a la Línea 5. Desde cualquiera de ellas apenas hay unos minutos andando hasta la zona principal de las fiestas. También llegan varios autobuses de la EMT, entre ellos las líneas 25, 34, 35, 50 y 118. Otra opción bastante utilizada es ir en Cercanías hasta Pirámides y continuar después el trayecto a pie o en metro dependiendo de la cantidad de gente que haya ese día.