El PSOE de Madrid expulsa a la alcaldesa de El Boalo que llegó al cargo con una moción de censura junto a Vox

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El PSOE de la Comunidad de Madrid ha expulsado del partido a la alcaldesa de El Boalo, Soledad Ávila, y a la concejal, Yolanda Castilla, por haber pactado con José Olmos, un concejal tránsfuga de Vox, una moción de censura que llevó a Ávila a la alcaldía en detrimento del anterior alcalde del PP, Sergio Yunquera. Aunque la expulsión ya ha sido comunicada, ambas concejales siguen trabajando bajo las siglas del PSOE, lo que les permite disfrutar de todos los derechos vinculados a la pertenencia a un partido pese a no ser parte de él.

El pasado 12 de noviembre, el PSOE de El Boalo presentó una moción de censura en el ayuntamiento local junto al partido BCM —Boalo, Cerceda y Mataelpino— y Olmos, un edil no adscrito que había abandonado Vox semanas antes. Alegando una supuesta pérdida de confianza en el alcalde popular. La moción prosperó y Ávila fue nombrada nueva alcaldesa.

Este pacto de los socialistas de El Boelo con Olmos ha hecho que desde la dirección del PSOE en la región hayan expulsado a ambas concejales. Decisión que ha sido acreditada y comunicada oficialmente, según ha admitido la propia alcaldesa en uno de los plenos del Ayuntamiento, y ha sido ignorada por ambas ediles, que siguen trabajando bajo las siglas del PSOE, aprovechándose así de todos los privilegios del partido sin pertenecer a él.

La incertidumbre de la situación ha hecho que la oposición de El Boalo –PP, Vox y el Grupo Somos Pueblo— haya enviado una carta conjunta a Fernando Sanz, secretario del Ayuntamiento, en la que ha señalado que la expulsión de estos concejales hace que «pasen automáticamente a la condición de no adscritos» y que, por lo tanto, «el Gobierno municipal sea ilegítimo en su configuración».

Condición que, aunque no les priva de su acta, según la oposición «restringe su posición institucional» y conlleva «la pérdida de todos los derechos vinculados a un grupo político y la limitación para el ejercicio de funciones ejecutivas», según han afirmado estos tres partidos.

Esta limitación de funciones «impide asumir cargos o percibir retribuciones que supongan una mejora respecto a la situación previa» en situaciones de transfuguismo político —salida voluntaria o expulsión del partido—. Transfuguismo que se ha repetido en el Ayuntamiento de El Boalo y ha permitido a Ávila llegar a la alcaldía. Ante esto, la oposición ha denunciado «la concurrencia de un fraude electoral o fraude institucional porque se ha alterado la voluntad popular expresada en las urnas».

Los 3 partidos han solicitado al secretario del Ayuntamiento que «confirme si tiene conocimiento de los hechos, que recabe toda la información posible para aclarar la situación política del gobierno municipal y que valore la existencia de un fraude institucional que, en caso de existir, advierta de las posibles causas de nulidad de los actos dictados en la actual situación».

A pesar de la carta de la oposición y, mientras los concejales expulsados del PSOE siguen trabajando bajo las siglas del partido en todos sus actos oficiales, el secretario del Ayuntamiento de El Boalo no ha respondido todavía a la carta en la que la oposición denuncia la situación irregular del consistorio por la expulsión de su alcaldesa.