Cada persona elige distintas maneras de ocupar su tiempo libre antes de dormir. Hay quienes leen un libro antes de acostarse, imaginar historias y disminuir el estrés acumulado durante el día. Otras optan por usar pantallas, revisar redes sociales, mirar series o responder mensajes desde el teléfono móvil.
Estas decisiones no son casuales porque el cerebro busca actividades que generen placer inmediato, descanso emocional o sensación de compañía. Además, los hábitos nocturnos suelen relacionarse con la personalidad la rutina diaria y el nivel de cansancio mental. Por eso comprender estas preferencias permite analizar cómo influyen en el descanso y el bienestar. Las personas que leen antes de dormir suelen buscar tranquilidad, reflexión y descanso mental. La lectura activa áreas cerebrales relacionadas con la imaginación, la memoria y la comprensión, favoreciendo una disminución progresiva de la ansiedad y una mejor calidad del sueño.
Cómo son las personas que leen un libro antes de acostarse
En cambio, quienes usan pantallas durante la noche generalmente prefieren estímulos rápidos, interacción constante y entretenimiento inmediato. El cerebro recibe una gran cantidad de información visual y emocional, mientras la luz azul altera la producción natural de melatonina y dificulta el descanso profundo.
Un estudio de la revista Nature asegura que la lectura regular se asocia con una mayor función cognitiva y una expansión regionalmente selectiva del área cortical, mientras que ver televisión presenta asociaciones opuestas mucho menores con estos mismos procesos que involucran diferentes regiones corticales.
Sin embargo, ninguna elección define completamente la personalidad de alguien porque también influyen la edad las obligaciones diarias y los hábitos adquiridos. Como recomendación de los expertos resulta conveniente limitar el uso de pantallas antes de dormir establecer horarios regulares de descanso y dedicar algunos minutos a la lectura para favorecer la relajación y el equilibrio emocional.
Cómo opera el cerebro en quienes leen un libro antes de acostarse
El cerebro humano busca constantemente actividades que produzcan placer, relajación o recompensa emocional. Cuando una persona usa pantallas antes de dormir, recibe estímulos rápidos mediante imágenes, sonidos, notificaciones y contenidos breves.
«Las personas que dedican más tiempo a ver televisión mostraron un menor rendimiento neurocognitivo y un patrón de asociaciones negativas con el área de la superficie cortical, principalmente en los lóbulos temporales laterales, la unión temporoparietal y la corteza orbitofrontal», afirma la revista Nature.
En cambio, quienes leen un libro activan áreas cerebrales vinculadas con la imaginación, la comprensión y la memoria. La lectura requiere concentración y un ritmo mental más pausado, lo que favorece la relajación progresiva del cerebro.
Además, al disminuir la exposición a la luz azul de las pantallas, el organismo puede producir melatonina de manera natural, facilitando el descanso y el sueño profundo.
Las características los que leen un libro antes de dormir
Mayor capacidad de concentración y atención
AdSalutem Instituto del Sueño asegura que leer antes de dormir mejora nuestra memoria y reserva cognitiva; nos concentramos y relajamos.
- Interés por la reflexión y el aprendizaje.
- Preferencia por ambientes tranquilos y silenciosos.
- Control del estrés y la ansiedad.
- Desarrollo de la imaginación y la creatividad.
- Mayor facilidad para desconectarse de las preocupaciones diarias.
- Rutinas de sueño más organizadas y saludables
«Diversos estudios encontraron que la luz artificial durante la noche altera el reloj biológico y la arquitectura del sueño», afirma AdSalutem Instituto del Sueño.
- Capacidad para mantener hábitos constantes en el tiempo.
- Interés por el crecimiento personal y cultural.
- Tendencia a disfrutar actividades relajantes y pausadas.
¿Y los que suelen usar pantallas antes de dormir?
- Necesidad de estimulación constante.
- Preferencia por contenidos rápidos y dinámicos.
- Mayor conexión con redes sociales y tecnología.
- Tendencia al entretenimiento inmediato.
- Dificultad para desconectarse completamente del trabajo o las responsabilidades.
- Mayor exposición a información y noticias durante la noche.
- Cambios en los horarios de sueño debido al uso prolongado del móvil. «Los dispositivos que emiten luz como móviles o tabletas empeoran esta situación porque las células de la retina son más sensibles a la luz azul y, en consecuencia, se altera el reloj biológico haciéndole creer que es de día», asegura AdSalutem Instituto del Sueño.
- Sensación de dependencia hacia las notificaciones o mensajes.
- Interés por la multitarea y el consumo rápido de contenidos.
- Necesidad de distracción para evitar el aburrimiento o el estrés.
Consejos útiles para mejorar los hábitos nocturnos
Tanto la lectura como el uso de pantallas forman parte de la vida moderna, pero es importante mantener un equilibrio saludable. Algunas recomendaciones pueden ayudar a mejorar la calidad del descanso y el bienestar emocional:
- Limitar el uso de pantallas al menos 30 minutos antes de dormir.
- Crear una rutina relajante antes de acostarse.
- Elegir libros ligeros o entretenidos para facilitar la relajación.
- Mantener horarios regulares de sueño.
