Rafael Nadal, uno de los más grandes tenistas de la historia y una auténtica leyenda del deporte, no solo es recordado por sus 22 títulos de Grand Slam y sus incontables victorias, sino también por su inquebrantable espíritu de superación frente a las lesiones, a pesar de haber sido el motivo de su retirada en 2024.
Ahora protagoniza un documental sobre su vida en Netflix, ‘Rafa’, que se estrenará el próximo 29 de mayo y en el que, además de repasar su leyenda como profesional, cuenta su faceta más personal, humana y desconocida.
A lo largo de los cuatro episodios, el jugador revela que las lesiones le han hecho vivir con un dolor persistente que le llevó a tomar de forma continuada antiinflamatorios para poder competir y que, tal y como ha confesado, le produjeron dos perforaciones en el intestino. Tras esta revelación, no es de extrañar que el jugador haya padecido diversos episodios de malestar, indisposición y afecciones estomacales.
El medicamento al que recurría el tenista es uno de los antiinflamatorios más habituales: el ibuprofeno, que pertenece a la familia de los AINE (Antiinflamatorios No Esteroideos) y resulta eficaz para aliviar dolores leves a moderados y reducir la inflamación.
Riesgos para la salud
Como sucede con todos los medicamentos, su uso debe ser supervisado por un profesional sanitario y un abuso, como ha confesado Nadal, puede tener efectos secundarios y producir diferentes trastornos, sobre todo a nivel gastrointestinal.
- El uso habitual de ibuprofeno no está recomendado en aquellas personas que padecen problemas circulatorios o cardíacos.
- El aparato digestivo puede sufrir hemorragias, úlceras o la irritación del estómago y los intestinos.
- Entre las consecuencias más habituales del consumo de ibuprofeno se encuentran el estreñimiento, la distensión abdominal, las alteraciones nerviosas o los vómitos.
- También puede provocar alteraciones de la función renal.
Dosis recomendada
Los expertos en la materia siempre se han mantenido fieles a la misma recomendación. La dosis de 400 miligramos es lo suficientemente eficaz para eliminar los dolores leves y moderados. De esta forma, el ibuprofeno de 600 miligramos no añadiría ningún tipo de ventaja adicional al tratamiento, pero sí podría aumentar el riesgo de sufrir efectos secundarios.
