En todos los hogares existen mitos en cuanto a la conservación y la preparación de los alimentos. De hecho, incluso la disposición de la nevera ayuda a mantener esos mitos. Es el caso de las hueveras, que, por defecto, vienen siempre situadas en la puerta del frigorífico. Un error común para la conservación de un alimento tan delicado como el huevo.
«Existe la creencia de que lavar los huevos con agua antes de guardarlos es una buena práctica, pero es todo lo contrario», advertía recientemente Luisa Solano, profesora de Nutrición de la Universidad Europea de Madrid, a través de un comunicado de prensa. Y es que esta acción elimina la cutícula, una capa protectora que sella los poros de la cáscara e «impide la entrada de microorganismos». Al dañarla, el huevo queda expuesto a la contaminación.
Además, «al ser la cáscara porosa, cuando hay cambios de temperatura, se pueden crear gotitas de condensación en la cáscara e introducir la salmonela dentro del huevo», explica a OKSALUD Ana Espiño Oyón, graduada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Navarra y gestora de centros de restauración colectiva en el grupo Ausola. Y esa es la razón por la que no se debe conservar el huevo en la puerta del frigorífico.
Tortillas precocinadas en verano
Pero no es el único mito contra el que los expertos luchan. Espiño Oyón advierte de que, ahora que se acerca el verano, y es frecuente comer en la playa o en la piscina, no se deben ingerir las tortillas precocinadas sin calentarlas previamente. Lo mismo ocurre con la pasta, que cuenta con una bacteria que prolifera en 24 horas, por lo que la experta aconseja llevarla siempre en una nevera.
En cuanto a los alimentos de verano, Espiño Oyón se centra también en la fruta, «que siempre hay que lavar», incluso, puntualiza, «el melón y la sandía». Y es que se trata de alimentos que vienen del suelo y están expuestos a la orina o excrementos de animales, de modo que, si no se lava antes de cortar, esos restos se introducen en el cuchillo que corta el interior del alimento.
Y es que el verano es una época en la que hay que incrementar todas las precauciones con los alimentos. Así lo advierte a OKSALUD Gloria Lugo Rodríguez, miembro del área de Nutrición de Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). «El calor favorece el crecimiento de bacterias y aumenta el riesgo de intoxicaciones alimentarias, siendo fundamental extremar las precauciones al manipular, conservar y consumir los alimentos».
La clave de cocinar bien los alimentos
Desde la SEEN recomiendan «evitar comer alimentos poco hechos/crudos y asegurar una cocción adecuada, principalmente de carnes, pescados y huevos». En este punto, Espiño Oyón advierte de las hamburguesas de carne de cerdo «poco hechas». Especialmente cuando se trata de carne picada, porque «ha sufrido un proceso en el que ha estado en una máquina» Si esa máquina, por lo que sea, no ha estado lavada, desinfectada de forma correcta, esa carne estará contaminada».
Por último, los expertos advierten de que congelar alimentos no implica que éste sea infinito. Desde la SEEN, explican que «con el congelado, las bacterias se inactivan y, salvo que el congelador haya perdido la temperatura, no existiría riesgo de proliferación bacteriana». Sin embargo, «con el paso del tiempo se pierde calidad de los alimentos afectando por tanto a su sabor y textura, por tanto, es conveniente poner la fecha de congelado».
