Cultura · 7 min de lectura
Catedral Primada de América: historia, saqueos y la disputa por los restos de Colón
La Catedral Primada de América fue consagrada en 1541, saqueada por Francis Drake en 1586 y guarda sin resolver la disputa por los restos de Colón.

Una catedral que nace de una bula papal
En 1504, apenas doce años después de la llegada de Cristóbal Colón a la isla, el papa Julio II emitió la bula que ordenó erigir una diócesis y una catedral en la entonces recién fundada Santo Domingo. Fue, en los hechos, la primera diócesis creada por Roma en todo el continente americano. Sin embargo, entre esa orden papal y la primera piedra real pasaron varios años: la mayoría de las fuentes coinciden en que la construcción material no arrancó hasta 1512, bajo el gobierno pastoral de fray García Padilla, primer obispo nombrado para la sede, quien nunca llegó a poner un pie en la isla antes de morir en el cargo.
Las obras iniciales siguieron los planos de Alonso de Rodríguez, pero avanzaron con lentitud por falta de recursos. El proyecto cobró impulso real hacia 1521 y 1522, cuando el obispo italiano Alessandro Geraldini impulsó un nuevo diseño de la mano de los maestros Rodrigo de Liendo y Luis de Moya. Fue Alonso González quien, inspirándose en la Catedral de Sevilla, dejó la obra sustancialmente terminada hacia 1550, casi cuatro décadas después de la bula fundacional. El templo se consagró el 31 de agosto de 1541, antes de que los acabados finales estuvieran listos, lo que explica por qué distintas fuentes ofrecen fechas de "finalización" que no coinciden entre sí.
Un estilo mestizo: gótico, mudéjar y renacentista
La Catedral Basílica Santa María la Menor, nombre oficial del templo dedicado a Nuestra Señora de la Encarnación, combina elementos que rara vez conviven en un mismo edificio. La estructura general sigue el gótico isabelino tardío, visible en la bóveda de crucero y en los nervios que recorren el techo de piedra caliza coralina extraída de la zona. La portada principal exhibe un marcado gótico plateresco, mientras que varias capillas del lado oriental, reformadas durante el episcopado de Geraldini, incorporaron bóveda sobre pechinas y detalles renacentistas italianos poco comunes en la arquitectura religiosa del Caribe de ese siglo, junto con rasgos mudéjares heredados de canteros que antes habían trabajado en España. Su torre campanario nunca se completó: quedó truncada por falta de fondos y por el temor a que un remate más alto la hiciera vulnerable a los huracanes.
1546: el título de "Primada de América"
El nombre con el que más se conoce hoy el templo no llegó con su consagración, sino cinco años después. En 1546, el papa Pablo III elevó la iglesia al rango de Catedral Metropolitana y Primada de América, a petición expresa del rey Carlos I de España. El título reconocía que la diócesis de Santo Domingo era, en ese momento, la cabeza eclesiástica de todas las que ya se habían ido fundando en el continente. Casi cuatro siglos después, el papa Benedicto XV firmó la carta apostólica *Inter Americae*, que elevó el templo a Basílica Menor; distintas publicaciones ubican ese reconocimiento en 1920 y otras en 1930, una discrepancia menor pero persistente en la bibliografía disponible.
El asalto de Francis Drake
La catedral no fue solo escenario de ceremonias. En enero de 1586, el corsario inglés Francis Drake desembarcó en Santo Domingo con una flota de guerra y ocupó la ciudad durante casi un mes. Sus tropas convirtieron el templo en cuartel general y lo sometieron a saqueo, junto con buena parte de las casas y edificios públicos de lo que hoy es la Zona Colonial. La ciudad debió pagar un rescate en oro para que Drake levantara el sitio, un episodio que la historiografía dominicana recuerda como una de las heridas más profundas sufridas por la capital colonial en su primer siglo de vida.
Los restos de Colón: una disputa que nunca se cerró
Durante siglos, la catedral alojó lo que se creyó eran los restos de Cristóbal Colón, trasladados allí tras su muerte en España. La historia de esos restos es, en sí misma, un capítulo de incertidumbre documental. Cuando Francia tomó el control de la colonia en 1795, las autoridades españolas trasladaron unos restos atribuidos a Colón hacia la Catedral de La Habana. Tras la independencia de Cuba en 1898, esos mismos restos cruzaron de nuevo el Atlántico hasta la Catedral de Sevilla, donde permanecen en un sepulcro monumental. El problema es que, en 1877, trabajadores que reparaban el piso de la Catedral Primada de América hallaron en Santo Domingo una caja con restos óseos y una inscripción que los identificaba también como pertenecientes al almirante, lo que llevó a las autoridades dominicanas a sostener que fueron los restos equivocados los que salieron del país en 1795.
Desde entonces, República Dominicana y España mantienen reclamos paralelos sobre cuál de los dos conserva los auténticos restos de Colón. Un estudio genético de la Universidad de Granada, divulgado en 2006, comparó ADN mitocondrial de los restos de Sevilla con el de un hermano del almirante, Diego Colón, y encontró coincidencias, aunque los investigadores reconocieron que la muestra estaba demasiado degradada para una conclusión definitiva. Ese estudio pidió también analizar los restos que permanecen en Santo Domingo, hoy custodiados en el Faro a Colón, pero las autoridades dominicanas nunca accedieron a abrir esa tumba. El resultado es que, hasta hoy, ningún análisis ha cerrado la pregunta con certeza en ninguno de los dos países.
¿Realmente la primera catedral de América?
La etiqueta de "primera catedral de América" se repite de forma casi automática en folletos turísticos, pero merece un matiz que la mayoría omite. Lo sólido históricamente es que Santo Domingo fue la primera diócesis erigida por Roma en el continente, en 1504, y que su catedral es el templo catedralicio más antiguo que sigue en pie en América. Lo menos sólido, y donde las fuentes consultadas para este artículo se contradicen entre sí, es la fecha exacta en que comenzó la construcción física del edificio actual: unas la fijan en 1512, otras en 1514, y al menos una revisión la ubica recién en 1521-1523, cuando se adoptó el diseño definitivo de Liendo y Moya. Según qué se entienda por "primera" —la diócesis, el primer intento de edificio, o la estructura que finalmente se consagró— las respuestas pueden variar en casi una década.
Un monumento que sigue vivo
Hoy la catedral sigue activa, con misas regulares, y forma parte de la Zona Colonial de Santo Domingo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1990. En su interior funciona el Museo de la Catedral, que exhibe orfebrería religiosa, documentos coloniales y objetos vinculados a la llamada primera cárcel de América, ubicada en los antiguos sótanos del recinto. Para quien recorre hoy la Zona Colonial, la fachada de piedra coralina sigue siendo, cinco siglos después de la bula papal que la hizo posible, uno de los pocos lugares del hemisferio donde se puede tocar con la mano el inicio mismo de la arquitectura religiosa americana.
- Bula fundacional del papa Julio II: 1504.
- Inicio de la construcción, según la mayoría de las fuentes: 1512.
- Consagración del templo: 31 de agosto de 1541.
- Elevación a Catedral Primada de América por Pablo III: 1546.
- Saqueo de Francis Drake: enero de 1586.
- Hallazgo de restos atribuidos a Colón en el piso del templo: 1877.
- Zona Colonial declarada Patrimonio de la Humanidad: 1990.
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