Análisis · 5 min de lectura
Por qué la gasolina no deja de subir en RD: el subsidio a los combustibles ya supera los RD$32,000 millones en 2026
Los combustibles subieron de nuevo esta semana en RD. Así funciona el subsidio que el Gobierno paga para que la subida no sea mayor.

Otra semana, otro aumento
Desde el sábado 19 y hasta el viernes 25 de septiembre de 2026 rigen en República Dominicana nuevos precios de los combustibles, con alzas de hasta RD$9.00 por galón. Según la resolución semanal del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), recogida por Diario Libre, los precios quedaron así:
- Gasolina premium: RD$350.10 (sube RD$9.00)
- Gasolina regular: RD$302.10 (sube RD$5.00)
- Gasoil óptimo: RD$302.10 (sube RD$9.00)
- Gasoil regular: RD$267.80 (sube RD$5.00)
- GLP (gas licuado de petróleo): RD$135.20 (sin cambio)
- Gas natural: RD$43.97 por metro cúbico (sin cambio)
Los combustibles de uso más industrial subieron todavía más: el keroseno llegó a RD$388.30 (un salto de RD$29.30) y el avtur (combustible de aviación) a RD$354.40 (RD$27.43 más). Con estos valores, la gasolina premium y el gasoil óptimo alcanzaron precios históricos, algo que varios medios locales destacaron esa misma semana.
Para cualquiera que llene un tanque de 15 galones con gasolina premium, el aumento representa un gasto adicional de RD$135.00 por semana en comparación con la tarifa anterior. Para el transporte de carga y las flotillas que usan gasoil, el impacto se multiplica.
Por qué el precio no refleja el costo real
Lo que paga el consumidor en la bomba no es el costo real de importar esos combustibles: es un precio controlado que el Gobierno sostiene mediante un subsidio. El mecanismo, administrado por el MICM, funciona como un amortiguador entre el mercado internacional y el bolsillo del dominicano. Cuando el petróleo sube en el mercado internacional, el Estado absorbe buena parte de esa diferencia en lugar de trasladarla completa al precio final, "para evitar que el aumento en los precios internacionales se traslade directamente a los hogares, el transporte y la actividad productiva", como ha explicado el propio Gobierno en sus comunicados semanales.
Ese amortiguador cuesta dinero, y bastante. Según cifras recogidas por Revista Mercado, en la semana del 12 al 18 de septiembre de 2026 el MICM destinó RD$1,631.5 millones en subsidios a los combustibles, un 26% más que los RD$1,294.5 millones de la semana anterior. Para la semana del 19 al 25 de septiembre —la del aumento reportado por Diario Libre— el monto subsidiado habría llegado a RD$1,985.7 millones. Las cifras semanales exactas varían un poco según la fuente y no todas detallan el mismo periodo con precisión, así que quien necesite el dato oficial exacto de una semana específica debe confirmarlo directamente en la página del MICM.
Lo que sí es consistente entre las fuentes consultadas es la magnitud acumulada: el gasto en subsidios a los combustibles superó los RD$32,000 millones en lo que va de 2026, impulsado por un petróleo WTI que ha rondado o superado los US$100 por barril en varias semanas del año.
Cuánto subsidia el Estado por cada galón
Para dimensionar el subsidio, las cifras de una semana reciente muestran cuánto paga el Estado por cada galón que se vende al público, por encima de lo que ya cobra el precio en la bomba:
- Gasolina regular: RD$55.21 por galón
- Gasolina premium: RD$36.68 por galón
- Gasoil regular: RD$108.93 por galón
- Gasoil óptimo: RD$117.28 por galón
- GLP: RD$26.90 por galón
Es decir, el gasoil —el combustible que mueve buena parte del transporte de carga, el transporte público y la generación eléctrica— recibe, proporcionalmente, un subsidio bastante mayor que la gasolina. Esto explica en parte por qué, aunque los precios en bomba también han subido, el alza real del gasoil en el mercado internacional ha sido todavía mayor que la que finalmente paga el consumidor dominicano.
Qué significa esto para el lector
Tres cosas prácticas se desprenden de este mecanismo. Primero, el precio de los combustibles en República Dominicana cambia cada semana (normalmente los viernes o sábados), así que conviene revisar la resolución vigente antes de planificar un viaje largo o un presupuesto de flotilla, en lugar de asumir que el precio de la semana pasada se mantiene. Segundo, una parte importante de lo que sería un aumento internacional ya está siendo absorbida por el Estado a través de deuda o gasto fiscal, lo que tiene un costo indirecto para todos los contribuyentes, no solo para quien pone gasolina. Y tercero, ninguna de las fuentes consultadas detalla con precisión la fórmula exacta —la llamada paridad de importación— con la que el MICM calcula el precio de cada semana; el Gobierno publica el resultado final (el precio y, en ocasiones, el monto del subsidio), pero no siempre el desglose completo del cálculo, por lo que cualquier proyección sobre cuánto podría subir la próxima semana es, en el mejor de los casos, una estimación.
El trasfondo fiscal
El subsidio a los combustibles no es un fenómeno nuevo en República Dominicana, pero su magnitud en 2026 —más de RD$32,000 millones acumulados según las cifras disponibles— lo convierte en una de las partidas de gasto extraordinario más comentadas del año, junto con el costo de otros subsidios energéticos como el eléctrico. Para el ciudadano común, la relación es directa: cada vez que el Banco Central o el Gobierno hablan de presión fiscal, disciplina del gasto público o necesidad de nuevos ingresos tributarios, parte de esa conversación tiene que ver con partidas como esta, que compiten por el mismo presupuesto que financia salud, educación e infraestructura.
Mientras el petróleo internacional se mantenga elevado, es razonable esperar que las revisiones semanales de precios sigan reflejando ajustes, aunque el tamaño exacto de cada uno dependerá de cuánto esté dispuesto —o pueda— seguir absorbiendo el Estado a través del subsidio. Quien quiera anticiparse a estos cambios puede seguir las resoluciones semanales que publica el MICM, que son la fuente oficial y la única que refleja el precio realmente vigente en cada estación de servicio del país.
