Internacionales · 6 min de lectura
La Fed sube las tasas al 4% por primera vez desde 2023 y RD siente el golpe
La Reserva Federal de EE.UU. subió su tasa a 3.75%-4.00% el 16 de septiembre, la primera alza desde 2023, y economistas advierten presión sobre el dólar, la inflación y las remesas en RD.

Un giro que pocos esperaban
El 16 de septiembre de 2026, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal de Estados Unidos votó 12-0 a favor de subir su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, llevándola del rango de 3.50%-3.75% a 3.75%-4.00%, según el comunicado oficial difundido por el propio banco central estadounidense. Se trata de la primera alza de tasas desde 2023, un giro que rompe el ciclo de recortes que había dominado la política monetaria estadounidense durante los últimos años y que sorprendió a buena parte de los mercados financieros, acostumbrados a esperar más bajadas que subidas.
La decisión llegó bajo el liderazgo de Kevin Warsh, quien asumió como nuevo presidente de la Fed el 22 de mayo de 2026 tras ser confirmado por el Senado de Estados Unidos el 13 de mayo, según reportaron CNBC y la cadena pública NPR. Warsh, elegido por unanimidad por el propio FOMC para presidir el comité, ha insistido en que "demasiadas categorías" de precios "aún registran aumentos superiores al 3%", en referencia a la inflación que persiste pese a los esfuerzos previos del banco central.
Inflación, petróleo y un mercado laboral que no cede
Detrás del giro está una inflación que no termina de ceder. El índice de Gastos de Consumo Personal (PCE), la medida preferida de la Fed, se aceleró de 3.0% en diciembre de 2025 a 3.3% en julio de 2026, alejándose de la meta del 2% que persigue el banco central desde hace años. Uno de los factores señalados por analistas es el precio del petróleo: el crudo WTI pasó de cotizarse alrededor de 57 dólares por barril a comienzos de año a un pico de 113 dólares en abril, un salto que encareció el transporte, la energía y, en cadena, buena parte de la canasta de consumo estadounidense.
El comunicado del FOMC describió la actividad económica de Estados Unidos como "en expansión a un ritmo sólido", con un gasto interno resiliente y ganancias de empleo que se mantienen a la par del crecimiento de la fuerza laboral. Ese diagnóstico de una economía que no se enfría lo suficiente es, según el propio banco central, lo que abrió la puerta a subir tasas en lugar de bajarlas, en un intento de apoyar "un retorno más oportuno" a la meta de inflación del 2%.
Según recogió Advisor Perspectives, los inversionistas ya proyectan hasta tres alzas adicionales antes de mediados de 2027, incluyendo una más antes de que termine 2026, lo que apunta a un ciclo monetario más restrictivo y prolongado de lo que se anticipaba hace apenas unos meses.
Por qué esto también es noticia en Santo Domingo
Aunque la decisión se tomó en Washington, sus efectos ya se sienten en la economía dominicana. El economista Haivanjoe Ng Cortiñas, secretario de Asuntos Económicos de la Fuerza del Pueblo (FP), advirtió que la Fed "sube tasa de interés en EE. UU., pero la factura la paga el bolsillo dominicano", según reportó N Digital. Su argumento parte de un cálculo puntual: la tasa de política monetaria del Banco Central de la República Dominicana se ubica en 5.25%, frente al nuevo 4.00% de la Fed, con lo que el diferencial entre ambas se redujo a poco más de un punto porcentual.
Ese margen más estrecho, explicó Ng Cortiñas, limita el espacio del Banco Central dominicano para bajar su propia tasa si la economía local lo necesitara, porque hacerlo ampliaría aún más la brecha con Estados Unidos y podría acelerar la salida de capitales hacia activos en dólares, que de por sí ya resultan más atractivos con tasas estadounidenses más altas. Según recogió Diario Libre, el economista calificó la disciplina fiscal como "la condición para que República Dominicana enfrente este ciclo desde la prevención", no una opción entre varias.
Dólar, remesas e inflación importada
El mecanismo que preocupa a los analistas dominicanos es conocido. Un dólar más fuerte presiona el peso dominicano y encarece las importaciones, lo que a su vez alimenta la inflación interna, que según El Nacional ya se ubica en 5.13% en RD, con los alimentos subiendo por encima del 7.0%. A la vez, un dólar más caro y un eventual enfriamiento del mercado laboral estadounidense —donde trabaja buena parte de la diáspora dominicana— podrían moderar el ritmo de las remesas familiares, una de las principales fuentes de divisas del país junto al turismo y las exportaciones de zonas francas.
El otro frente es la deuda pública. Tasas más altas en EE. UU. elevan los rendimientos que exige el mercado internacional a los bonos soberanos de países emergentes, incluida República Dominicana, lo que encarece tanto el refinanciamiento de deuda vieja como la colocación de nuevas emisiones. En un país que recurre con frecuencia a los mercados internacionales de capital para financiar su presupuesto, ese costo adicional no es un detalle menor.
- Diferencial de tasas RD-Fed: apenas poco más de 1 punto porcentual (5.25% vs. 4.00%)
- Inflación en RD: 5.13%, con alimentos por encima del 7.0%, según El Nacional
- Remesas y deuda pública, entre los canales de contagio más citados por economistas locales
Qué mirar de aquí en adelante
Con proyecciones de mercado que apuntan a más alzas antes de que termine 2026 y hacia mediados de 2027, el Banco Central dominicano enfrenta un dilema clásico de las economías pequeñas y dolarizadas en su comercio exterior: seguir el ritmo de la Fed para defender el peso y contener la inflación importada, o priorizar el crecimiento local a riesgo de ampliar la brecha cambiaria. Empresarios dominicanos ya han advertido públicamente sobre los efectos del ciclo, según reportó la Revista Mercado, y el debate sobre si el país debe endurecer también su propia política monetaria —o esperar a ver qué tan sostenido resulta el nuevo rumbo de Washington— apenas comienza.
Por ahora, la variable central para los dominicanos de a pie será qué tan rápido se traslada el nuevo costo del dinero estadounidense al tipo de cambio, a los precios de los productos importados y al bolsillo de los hogares que dependen de remesas, en un momento en que la inflación local ya corre por encima de la meta del propio Banco Central de la República Dominicana.
